Nos hemos ido hasta Viena para descubrir el apartamento de la diseñadora polaca Laura Karasinski, fundadora (en 2012) de "
Atelier Karasinski", estudio de diseño gráfico, identidad visual,
packaging... Laura es también una gran entendida en decoración, y todo esa sabiduría la ha aplicado, de manera magistral, a su propia vivienda.
El apartamento, de 150m2, está ubicado en el centro de la capital austriaca y la diseñadora ha sido la encargada de la reforma total del mismo. Mantuvo aquellos elementos característicos de la vivienda, como el precioso suelo de madera, en espiga, que actualizó puliéndolo o la carpintería interior (puertas y ventanas), y pintó toda la casa en color blanco, para ganar en luminosidad.
En cuanto a la decoración, la mayor parte de las piezas es vintage, adquiridas, durante ocho meses, en mercados de pulgas y en tiendas de segunda mano de Viena, París, Barcelona, San Francisco, Nueva York, y partes de Polonia. A estas piezas se suman otras de diseño, como sillas Eames, Acapulco, estantes "String" o alguna mesa Egon Eiermann.
El resultado es un magnífico ejercicio de eclecticismo muy acertado, ¿no os parece?